Esta fue la época de los grandes constructores de violines de Cremona: Amati, Antonio Stradivari y Guarneri. Es cuando la luthería alcanza su mayor esplendor, también se llama “la edad de oro”.

El constructor que ayudo a que esto fuera así fue A. Stradivari. Este unificó una serie de valores no estandarizados, empleados para la construcción de los instrumentos de cuerda. Espesores de la madera, formas y distancias, se recogieron con tal acierto que incluso hoy se siguen copiando por los luthiers de todo el mundo.

Si nos centramos en la interpretación musical de este periodo, es necesario profundizar y conocer una serie de conceptos técnicos de la época, así como su realización:

- El vibrato se pone de manifiesto por la oscilación del dedo sobre la cuerda, lo que produce una mayor amplitud de la vibración y realce en el sonido. En el Barroco, este recurso no se empleó continuamente durante la ejecución de una pieza, solo en ocasiones. Sabemos por Tartini que: “el vibrato hace buen efecto sobre la nota final de una frase musical, cuando esta nota es larga”.
- La precaria sujeción que tenía el violín en la época exigía el uso de posiciones bajas a la hora de digitar.

- Una característica que marcó la interpretación en esta época consistió en el hinchado de sonidos. Esto se producía para dar realce a las notas más largas de la frase. Sobre dichas notas se realizaba un crecendo-diminuendo. Con esto, unido al vibrato, se obtenía un sonido placentero para su oído.

- Durante la interpretación era corriente alterar el valor de las notas, o sea, en una frase musical los valores más largos se tendían a alargar y los cortos a acortar.

- El arco de esa época, al ser algo más liviano, más rígido y corto, tenía tendencia a despegarse de la cuerda en los pasajes rápidos.

- Observando los primeros manuscritos de la época, se tiene la impresión de que la mayoría de las notas están escritas para ser interpretadas detaché, o sea, cada nota independiente de la siguiente. Cuando sobre ellas aparece un punto o una especie de coma, se apoyaban las notas y se asociaba con el término martellé. El stacatto consistió en una serie de notas ligadas sobre las que aparecían puntos. Las ligaduras no aparecen más que para unir las notas sincopadas.

- Los matices, a menudo no explicitados en las obras, eran ejecutados por el intérprete a su gusto; sin embargo, existían algunas normas. Por ejemplo, cuando un pasaje se repetía se tocaba con una dinámica contrastante para crear un efecto sorpresivo. Estos claroscuros contrastantes tienen su identificación observando una pintura de esta época. Esta costumbre de no especificar en las obras los matices se fue perdiendo a medida que evolucionaba la música.

- Era normal que el compositor incluyera en la partitura algunas fermatas o cadencias, representadas por un calderón sobre la nota. En ese caso, el instrumentista debía realizar una improvisación sobre alguno de los motivos aparecidos en la obra, dependiendo de su fantasía y su gusto.